Venimos de una tierra llena de misticismo,
donde uno se cautiva
con el simple hecho de pasearse
entre los callejones o ver la sonrisa de un niño.
Quieres vivir una vida donde no por
casualidad exista más de un domingo
que sea legendario.
Quieres creer que eres invencible, que nada
está fuera de tu alcance. Deseas ser la versión
más auténtica de ti mismo, donde todas las
máscaras se caigan para revelar tu verdadero yo.
Y cuando pregunten por alguien
que haya marcado su vida, aparezcas en
cuadro. Y si tuvieran un último deseo por
cumplir, digan: "volverlo a ver, volver a
tomarme un trago con él".
Hecho con cariño.